Escribe a 2,5–3 palabras por segundo y cuéntalas
Un anuncio UGC de 30 segundos pide unas 75–90 palabras. Por debajo de eso la entrega se arrastra y aparece aire muerto que el editor tiene que tapar con B-roll. Por encima de unas 3,2 palabras por segundo la voz empieza a sonar a lectura de letra chica. Antes de generar nada, pega el guion en un contador de palabras y divide entre la duración objetivo. Este único chequeo detecta más problemas de ritmo que cualquier cantidad de edición posterior.